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El gatillazo: el enemigo más temido del hombre

Esta vez, venimos a hablaros de algo que solo les pasa a los hombres, pero que, claramente, afecta a la pareja. Como ya habréis deducido gracias al título, hoy os vamos a hablar del gatillazo.

Lo primero que queremos dejar claro es que un gatillazo no implica ni se relaciona con impotencia, en el caso de que sean casos aislados y no consecutivos. Esto es más bien una pérdida transitoria y esporádica de la erección. Y, aunque suene a obvio, es algo que “achanta” mucho a los hombres, ya que se sienten privados de su virilidad. Al contrario de lo que todos dicen, el gatillazo es algo NORMAL y TODOS los hombres lo sufren o lo sufrirán en algún momento de su vida.

el gatillazo

Si bien es cierto que los gatillazos son más comunes en hombres de entre 35 y 50 años, este problema es cada vez más frecuente entre los jóvenes. La presión social, sexual y de ellos mismos para “dar la talla” a la hora de mantener relaciones sexuales es lo que le lleva al nerviosismo previo a la pérdida de la erección. El hecho de estar más centrado en lo que puede pasar, en los “y si”, antes que en lo que está pasando, es lo que, al fin y al cabo, aumenta la presión de los hombres y los lleva al gatillazo. Debemos saber que es el cerebro el que “activa” el pene ante estímulos positivos sexuales, es decir lo que han asumido como excitante para ellos se convierte en las señales que hacen que el cerebro envíe la orden de “erección” del pene. Por lo tanto, si todo está en su cabeza, no es de extrañar que si los “y si” se interponen a los pensamientos positivos y excitantes, el hombre se cohíba y acabe con un problema de erección hasta que se relaje.

Las causas más básicas del gatillazo

Aunque las causas más obvias parecen ser las presiones sociales y de la persona que tenemos delante, sean explícitas o no, existen muchos más factores que pueden llevar a un hombre al gatillazo.

 El momento preservativo

Este es uno de los momentos más pro-gatillazo que existe. El miedo a no colocárselo bien, a que se rompa, a que se quede dentro, etc. es uno de los temores que más estresa a los hombres. Más allá de esto, está la creencia de que con el preservativo ninguno de los dos va a sentir nada. ¡Error! Sí es cierto que hay preservativos más gruesos que otros, como los normales y los extra finos, pero no es más que un método anticonceptivo y antiETS, por lo que no hay por qué temer ya que vamos a sentir lo mismo.

Miedo al ridículo

Otro de los momentos que más influyen a la hora de tener un gatillazo es el miedo al ridículo o al rechazo. Muchos hombres se siente cohibidos por la mujer que tienen delante, ya que le dan vueltas al hecho de que a lo mejor no están a la altura, que ella no va a disfrutar o simplemente se avergüenzan ya que no tienen la suficiente confianza con la persona que tienen delante –o arriba, o debajo.- esto se da, en su gran mayoría, en el caso de los “L” o “novatos”. Es más normal que la gente que no ha mantenido relaciones, o que ha mantenido pocas, sea más susceptible a estos miedos. Nosotros os recomendamos alejar esos pensamientos, ya que son totalmente falsos. La persona con la que estéis está ahí voluntariamente, esperando a que ambos disfrutéis, no tan solo ella o él. Lo importante es disfrutar del sexo, no querer que sea perfecto.

La autoexigencia

Unas de las personas que más sufren de este problema son las personas perfeccionistas. Este tipo de personas tienen tendencia a preocuparse demasiado por las cosas, por lo tanto los “y si” rondan constantemente en su cabeza. Además son muy exigentes con ellos mismos y quieren que todo salga a la perfección. Todo esto, les genera una serie de ansiedades que no les deja disfrutar del momento, ya que están más concentrados en lo que sucederá que en lo que realmente deben, que es el ahora.

Consumo de sustancias inhibidoras o psicotropicas

Una de las situaciones más normales de los gatillazos es estar bajo los efectos del alcohol o de alguna droga. Desde Besátame os recordamos que este tipo de sustancias, si bien funciona para desinhibirnos y soltarnos más, son totalmente contraproducentes en la cama. El abuso de este tipo de sustancias hace que los gatillazos, más que espontáneos, sean continuos. Por lo tanto, si sabéis que vais a tomar algo y vais a mantener relaciones, evitad hacerlo en exceso porque ya sabéis qué resultado puede tener.

Tres soluciones para evitar el gatillazo 

Como ya sabéis, en Besátame no solo nos gusta informaros, sino también proponeros soluciones ante los posibles problemas. En este caso, y aunque sabemos que no somos adivinos y no podemos preveer si vamos a tener que hacer frente a este problema, os proponemos algunas soluciones muy válidas.

Las pastillas naturales o las gotas del amor

Este producto ya lo tratamos cuando hablamos de los afrodisíacos, pero nos puede servir para este propósito también. Debido a que se trata de productos naturales, no tendremos ningún tipo de problemas con los efectos secundarios. Estos productos nos proporcionarán una erección más duradera. Aunque tened en cuenta que también es algo psicologico, así que levantad las barreras del miedo y disfrutar.

Las anillas

Las anillas son una buena solución para evitar que el pene pierda su erección. Debido a que aprietan la base del pene, el flujo sanguineo es menos potente y llega al pene de una manera más fluida y no de un solo golpe. Esto nos permitirá mantener la erección por más tiempo y, además, nos ayudará a eyacular mucho más tarde. ¡¡Todo son ventajas!!

El dragón y otras cremas

Las cremas, más que propiciar la erección, se centran en mantenerla. Por eso, son un buen aliado en el caso de que nos sintamos un poco despistados. Para aquellos que no llegan a la erección completa y esto pueda ser causa del gatillazo, el uso de estas cremas es más que recomendable ya que potencian la erección y aumentan la duración de la misma

Algo que queremos añadir ante este problema es: ¡¡chicos nunca digáis “no me había pasado nunca”!! Las mujeres lo saben, saben que es algo que puede pasar y que es totalmente normal. Ellas son comprensivas porque, al igual que vosotros, a ellas alguna vez se les “ha ido” el orgasmo, que a fin de cuentas es como tener un gatillazo. Afrontadlo con calma y claridad, dejad que pasen unos minutos y… ¡¡a por la siguiente ronda!! No hay nada que no se pueda afrontar con pensamientos positivos, una sonrisa y un poco de magia.

Sed malos.

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