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El primer beso determina cuánto durará la relación

Como todos sabéis, el pasado 13 de abril fue el Día Internacional del Beso y, como es lógico, todos perdimos la cabeza y nos pusimos a besar como locos. La razón de ser de este día fue porque, como record mundial, una pareja estuvo besándose durante 46 horas, 24 minutos y 9 segundos. Sí, seguidos, sin parar. Nada más y nada menos. Lo más curioso es que entre tantos besos, ninguno de los dos acabó desmayándose. Curioso, ¿no?

Teniendo en cuenta esto, el pasado fin de semana –del 8 al 10 de mayo- se celebró el III congreso Andaluz de Médicos de Atención Primaria. Este congreso se cerraba con una conferencia un tanto inusual: “La química del amor y el lenguaje del beso”. José de la Gándara, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital General Yagüe en Burgos, dirigía la tertulia acerca de la materia.

El Primer Beso

Como colofón del congreso, se convocó a todos los vecinos en una plaza para que disfrutasen del arte de besarse y, así, le demostrasen al mundo entero los muchos beneficios que tienen los besos para la salud.

Beneficios del beso

Ya hablamos no hace mucho de lo que implica realmente un beso y de por qué es tan saludable besar –aunque parezca todo lo contrario-. Al besar, se consumen 12 calorías y se activan, como mínimo 36 músculos faciales. Además, se activa el cerebro y se segregan tres hormonas clave para crear vínculos personales: la oxitocina, la dopamina y las endorfinas.

Según de la Gándera, lo más normal es que, al besar, se incline la cabeza hacia la derecha –el 65% de personas lo hace-. Como bien apunta el experto en la materia, “no se trata de analizar el beso con la frialdad de las estadísticas. Casi todos los días, casi todas las personas, besamos. Pero casi nunca pensamos en sus motivos, maneras y consecuencias”.

Los beneficios del beso son muchos y variados:

  1. Nivela los niveles de hormonas.
  2. Aumenta y mejora el vínculo entre las partes.
  3. Relaja la mente gracias a la secreción de dopamina y oxitocina.
  4. Transmitimos información genética gracias al beso.
  5. Nos libera del estrés y la ansiedad por la liberación de enforfinas.

 

¿Por qué los besos determinan la relación?

Como ya os comentamos en su día, el beso es la mejor manera que tiene todo humano para transmitir su información genética. El caso es que, debido a que nos hemos hecho menos animales, el hombre ya no es capaz de intuir esas cosas tan solo por el olor, por ejemplo. De esta forma, el beso determina si esta persona es la indicada o no para que nuestra prole sea mucho mejor.

¿Cómo? Muy fácil. Gracias al beso transmitimos saliva, la cual va cargada de –aunque no lo creáis- químicos que revela información acerca de nuestro estado anímico y físico. Con estas hormonas, se puede saber el sistema autoinmune, la cantidad de testosterona, progesterona, oxitocina y dopamina. Por lo tanto, al besar estamos diciéndole a la otra persona quiénes somos.

El Primer Beso

El primer beso es, por lo tanto, esencial para saber si estamos en la buena dirección o no. Los besos definen lo que sucederá después con nuestra pareja, dando una especie de anticipo de lo que somos en la intimidad –aunque no siempre se ajuste a la realidad-.

Es algo inevitable, inmanejable, completamente químico. El primer beso determina todo lo que va a suceder a continuación. Como bien dice la psicóloga Sheril Kirshenbaum en The sciencie of kissing, “el beso nos expresa. Cuando los labios se aproximan y las lenguas se juntan, el instinto libidinoso habla de cada uno, cuenta todo lo que es y todo lo que tiene. Estos mensajes llegan al cerebro, quien los procesa y concluye de forma positiva o negativa”. Gándara concluye exactamente lo mismo: “en el primer beso exploramos los rasgos del olfato, gusto y tacto del otro. La mujer es capaz de averiguar por el aroma cercano si el hombre con el que se está besando es el complemento genético ideal”.

Y el problema es que, aunque se insista, se practique y se intente mejorar y cambiar, una vez el cerebro ha determinado que no es la persona indicada, es muy complicado salir de ése bucle.

 

Ahora ya sabéis por qué muchas veces, aunque la primera cita hay ido de maravilla, tras el primer beso ya no dais para más. Parece absurdo que por un simple beso que, puede que por culpa de los nervios, no se da bien, la relación tome un rumbo completamente diferente. De todas formas, besad, besad hasta encontrar EL beso, porque besar, al fin y al cabo, es lo mejor para la salud.

Sed malos

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