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Cosas que tienes que saber sobre el aparato reproductor femenino

Cosas que tienes que saber sobre el aparato reproductor femenino

A pesar de lo que muchas mujeres creen –y de lo que a nosotros nos gustaría-, los hombres no son los únicos que tienen poco conocimiento sobre su aparato reproductor y, lo cierto, es que esto no ayuda a que la sexualidad sea buena y, mucho menos satisfactoria. En el caso de las mujeres, muchas tienen dudas sobre cómo funciona el aparato reproductor femenino y la mayoría sigue creyendo los mitos y bulos que corren acerca de él.

Esto supone un problema a largo plazo, ya que el conocimiento es poder y más el sexual. En una sociedad que cada vez tiene más acceso a la infoxicación y a la hipersexualización –de la cual ya hablamos no hace mucho-, es cierto que las niñas empiezan a mantener relaciones mucho antes y sin mucho conocimiento. Por supuesto, el conocimiento sexual empieza en uno mismo y esto es muy importante para que luego, como mujeres adultas, puedan mantener relaciones sexuales que les satisfagan y no generen problemas de autoestima o dependencia sexual hacia sus parejas.

Por eso, desde Besátame, consideramos muy importante ayudaros a descubrir la sexualidad, pero, sobre todo, el aparato reproductor femenino, que es el que nos concierne en este caso. Aunque en los institutos se dé biología, el aparato reproductor apenas se trata más que para lo esencial. Por eso, en este artículo te contamos todo lo que necesitas saber para disfrutar de tu sexualidad y tirar abajo todos esos mitos que te hacen dudar sobre tu aparato reproductor femenino o que, de alguna manera, te condicionan a la hora de tener relaciones sexuales –como por ejemplo durante el embarazo-.

Curiosidades del aparato reproductor femenino

Uno de los mayores errores que cometen las mujeres –desde niñas- es dar por hecho que el aparato reproductor femenino es una sola pieza. Pero esto no es así ya que se divide en 5 “componentes”: Ovarios, Trompas de Falopio, útero, Cérvix y vagina. En este caso, trataremos las tres zonas más destacadas y que nosotros consideramos más desconocidas pues, al fin y al cabo, los ovarios y las trompas son bastante conocidas.

Curiosidades sobre la vagina

La vagina es la primera toma de contacto con el aparato reproductor femenino y, aunque no lo parezca, tiene mucha importancia y muchas cosas que decirnos que, a muchas, se les pasan por delante y no son conscientes hasta la madures o, incluso, nunca.

Tiene un PH ácido

En la vagina coexisten bacterias buenas y malas, lo que puede afectar al PH de la zona. Y sí, la vagina tiene un PH de 7, lo cual supone que es ácido –PH neutro es de 5.5-. Por eso, es muy importante saber que una mala higiene o un exceso de higiene es perjudicial para el PH de nuestra vagina pues hace que haya más bacterias –buenas o malas-, descompensando la flora vaginal lo que hará que se sufran infecciones vaginales como vaginitis, candidiasis o, incluso, cistitis.

Otro dato importante es que para que el PH de la vagina se mantenga equilibrado –evitando así infecciones y malos olores, por ejemplo-, la vagina necesita “respirar”. Por eso, se considera que estar demasiado tiempo sentada, con las piernas cruzadas, con ropa interior muy ajustada y/o de telas que no sean algodón, y con pantalones que se ajusten mucho a esta zona, son perjudiciales y pueden acabar causando alguna que otra infección.

Puede variar en tamaño

La vagina es la abertura al aparato reproductor femenino pero no es TODO el aparato reproductor, por eso, hay que tener en cuenta que, todo lo que entre en la vagina, ¡se queda en la vagina! No hay nada que pueda acceder al útero –la explicación la encontráis en las curiosidades del cérvix-, a no ser que se realice en el momento del parto, que es cuando la vagina y el útero SÍ están conectados con un conducto más grande. Las vaginas miden de media unos 8 centímetros, aunque varían entre lo 7 y los 10 centímetros, dependiendo de las mujeres. Aunque, por supuesto, durante las relaciones sexuales puede crecer hasta un 200% por eso, cuando mantenemos relaciones sexuales con un hombre con un pene de tamaño medio -14 centímetros-, la mujer no sufre dolor a no ser que le toquen el cérvix.

Por otro lado, hay que saber que el Punto G está a unos 6 centímetros de la abertura e inicio de la vagina. Por supuesto, en la pared superior. Otro dato importante es que, durante el orgasmo, el tamaño de la vagina disminuye entre el 30% y el 40%. Esto se debe a que los músculos de la vulva se contraen de forma brusca.

Solo tiene algunos puntos de placer

Aunque no lo hayamos nombrado todavía, el clítoris se considera parte de la vagina, ya que es la extensión nerviosa y el conducto de la uretra. A diferencia de los hombres, una mujer posee dos conductos: uno para hacer pis y otro para eyacular, por eso, una mujer puede mearse cuando eyacula, por ejemplo. El caso es que, aunque esté dividida, la vagina SOLO tiene algunos puntos de placer: el clítoris, el punto G y el cérvix si se estimula bien y no la mujer no es demasiado sensible.

En este contexto, es importante saber que el resto de la vagina, son simplemente terminaciones musculares que, de lo que se encargan es de hacer de abertura futura al útero durante el parto.

Es el músculo más flexible de la mujer

Como ya sabes –porque te lo acabamos de contar-, la vagina es el conducto para dejar salir al futuro bebé y es el final del aparato reproductor femenino aunque sea lo que nosotros vemos de forma principal y primaria. La vagina está compuesta por crestas musculares y, estos a su vez, se forman como anillos. Estos hacen posible que el útero se extienda hasta un 300% durante el parto, permitiendo que el bebé quepa en esta zona también.

Por supuesto, tras el parto, es muy importante que la vagina vuelva a su sitio y, por eso, es importante trabajar los músculos vaginales con los ejercicios de Kegel o las bolas chinas. De este modo, estaremos fortaleciendo nuestro suelo pélvico y previniendo problemas futuros de pérdidas de orina, incontinencia urinaria, desprendimiento de útero…

Es el segundo músculo del aparato reproductor femenino con más fuerza

Lo creamos o no, la vagina tiene un tono muscular MUY fuerte. Por supuesto, como cualquier otro músculo, si se entrena y/o desarrolla su potencial, esto podrá mejorar y aumentar. Como ya hemos comentados, las bolas chinas y los ejercicios de Kegel son lo mejor para mejorar la musculatura vaginal y prevenir problemas futuros. Pero, también, son bueno en el caso de que se quieran mejorar las relaciones sexuales. Cuanto más fuertes tengamos los músculos vaginales mayor control tendremos sobre los mismos, por eso mismo, podremos controlar su contracción o relajación durante las relaciones sexuales, permitiendo a la mujer llegar a tener orgasmos mucho más agudos y apasionados.

Como dato, cabe destacar que la vagina es capaz –literalmente- de atrapar un pene e impedir que salga si tiene la fuerza suficiente.

El cérvix

Esta zona del aparato reproductor femenino es más conocida como el cuello del útero. Es una abertura MUY, MUY, MUY PEQUEÑA que une la vagina con el útero. A pesar de su tamaño, es una de las zonas más importantes del aparato reproductor.

Solo los ginecólogos tienen acceso a él

A pesar de lo que muchas mujeres creen, el cuello del útero es la barrera que hace que la vagina y el cuello del útero estén separados, por lo que la vagina no es un pozo sin fondo en la que todo lo que entre se pierde. Hay MUY pocas cosas que puedan entrar y atravesar el cérvix. Y sí, los únicos que pueden acceder al útero, son los ginecólogos durante las revisiones ginecológicas. No hay nada que temer porque, aunque te imagines la peor de las catástrofes, nada puede entrar al útero, a no ser que esto pase –como ya te hemos dicho antes- durante el parto que es en el único momento en el que se expande lo suficiente.

Puede quintuplicar su tamaño

Como bien te estarás preguntando ahora, el cérvix se tiene que expandir en el momento del parto. Después de la vagina, es la zona con más flexibilidad del cuerpo de la mujer. A pesar de que se pueda expandir más que la vagina, lo cierto es que el cérvix solo es capaz de realizar esto en el momento del parto, por eso no es tan flexible como la vagina, que puede contraerse y descontraerse a voluntad. Aunque pueda expandirse tanto, es la zona más pequeña y solo se expande a voluntad del útero que es el que se “desprende” hacia la vagina durante el parto.

Es conocido “gracias” al VPH

El cérvix o cuello del útero, es más conocido por las mujeres desde que el VPH –Virus del Papiloma Humano- ha cobrado una relevancia importante en el sector de la salud. Esto se debe a que es la zona en la que se instala el virus y, por supuesto, es la zona donde comienza –o puede comenzar a desarrollarse- el cáncer de útero. Sin embargo, lo que muy pocas mujeres saben es que el DIU, también se coloca en el cérvix. Esto se debe a que al ser el conducto que une la vagina y el útero, es el que se debe “sellar”. Al ser un conducto tan pequeño, muchas mujeres sienten dolor –intenso- durante su colocación, los días posteriores e, incluso, después de relaciones sexuales intensas.

Se cierra durante el embarazo

Una de las mayores preocupaciones de las mujeres embarazadas –y más de los hombres- es que se le haga daño al bebé durante las relaciones sexuales. ¡¡TRANQUILIDAD!! Esta no es una opción real, os lo prometemos. El cérvix, en el momento que el cuerpo asume que está embarazado, se cierra. Y se cierra por dos motivos:

  • Para evitar partos prematuros y que el feto pueda desarrollarse bien.
  • Para que no entren cuerpos extraños y/o ajenos que puedan perjudicar el desarrollo del bebé.

Ese miedo de “Si follamos, le dejaré un bulto en la cabeza con los pollazos”, ¡es falso”. De hecho, el sexo durante el embarazo ES MUY BUENO e importante para que la madre genere endorfinas, serotonina y dopamina, que, juntas, son las hormonas de la felicidad. A más felicidad para la mamá, más felicidad y mejor desarrollo fetal.

La estimulación del sexo no produce placer

Aunque es posible que algunas sientan placer en este momento, lo cierto es que solo son el 3% de las mujeres. Por lo general, cualquier mujer siente dolores cuando, durante una penetración, su pareja accede al cérvix. Esto suele suceder, sobre todo, con los hombres que tienen penes grandes ya que en ciertas posturas –el perrito, por ejemplo- la posición favorece que el pene entre de forma más profunda. A pesar de ser una de las zonas del aparato reproductor femenino con más terminaciones nerviosas, cuando no se estimula bien, provoca un “calambre” en la mujer, que la mayoría asocia con dolor.

El útero

Es la zona más interna –sin contar los ovarios y las trompas de Falopio- del aparato reproductor femenino. Por supuesto, es una de las zonas más desconocidas para todas las mujeres. Por eso, os incitamos a conocerla.

La zona más fuerte de la mujer

Aunque lo más impresionante puede llegar a ser su elasticidad –porque lo es-, el útero es considerado la zona más del aparato reproductor femenino –y del cuerpo en general-. Esto se debe, lógicamente, al hecho de que es la zona que sostiene, durante todo su desarrollo, al feto. Por eso, el útero se considera la zona más fuerte y con más potencia de la mujer. Por supuesto, trabajar el suelo pélvico ayuda mucho a que se haga más fuerte y tenga más fuerza de aguante.

Se puede tener dos úteros

Aunque es una de las condiciones femeninas más raras, es posible llegar a tener dos úteros. Esto se conoce como útero didelfo. Esto se da durante la formación del sistema reproductor femenino en la etapa fetal. A veces, el útero puede duplicarse. En muchos casos es asintomático y se detecta en el momento de pruebas de fertilidad o sangrados menstruales inusuales.

Es el nido de los óvulos

Al contrario de lo que muchas mujeres creen: los óvulos no llegan a la vagina directamente. El ciclo menstrual tiene un ciclo y, realmente, el nido de los óvulos es el útero, que es donde se produce la fecundación del mismo. Sin embargo, finalizando el ciclo menstrual, el óvulo muere si no es fertilizado, por lo que acaba bajando hacia el cérvix, donde se “deshace” y llega a la vagina en forma de sangre.

Por otro lado, es importante saber que el útero está conectado directamente con los ovarios y las trompas de Falopio, sin puertas como puede ser el cérvix entre útero y vagina.

La posición del útero puede variar

El exocervix –que es la parte del cuello del útero que queda “expuesta” a la vagina- puede variar de posición. Su superficie convexa y redondeada es la que da paso al conducto endocervical, que mide de dos a tres centímetros de longitud. Esto, durante el embarazo puede variar su posición, sobre todo cuando el feto ya es más grande y ocupa más espacio. Sin embargo, a la hora del parto, este conducto vuelve a su posición original y cuando el proceso se completa, coincide con el momento en el que el cérvix se abre y se rompe aguas. Este es el indicativo de que comienza el parto.

Como veis, el aparato reproductor femenino es bastante más complejo de lo que parece a simple vista. Si crees que lo sabías todo sobre tu vagina, tu cérvix o tu útero, ¡estabas equivocada! Recuerda que conocerse es sinónimo de más placer así que rompe mano siempre contigo misma. Pocas mujeres son las que conocen realmente su aparato reproductor femenino, al menos más allá de lo básico.

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