Centro Comercial Arena Multiespacio, local 0-37 (planta calle); C/ San Vicente Martir, 80 963456348 09:00- 21:00 Tu tienda erótica en Valencia

¿Qué distingue a los hombres más infieles?

¿Qué distingue a los hombres más infieles?

Los hombres más infieles tienen los cojones más grandes que los de Espartero

Como muchos recordaréis, hace un tiempo os hablábamos del tamaño del pene de los hombres y de la catalogación que recibían por nuestra parte. Sabemos que ese artículo os encantó a todos, aunque a lo mejor a ellos menos. El caso es que, para variar, no podemos quedarnos quietos y queremos aportar más datos acerca de los penes. Aunque más que de los penes, acerca de cuáles son más infieles. Recordaréis que ya hemos tratado el tema de si el tamaño importa o no a la hora de decantarte por una pareja sexual u otra y, aunque esto depende de cada mujer y de cada hombre -por aquello de que todo depende de cómo se muevan-, queremos revelar información sobre si el tamaño, además de para esto, influye para otras cosas. Sí, como por ejemplo para ser infiel. 

infidelidad

A más huevos, más probabilidades de ser infiel

Lo último que ha salido a la luz gracias a varios estudios, es que el tamaño, tanto del pene como de los testículos es relevante a la hora de saber si un hombre puede ser infiel o no. Aunque el estudio se ha hecho con primates, como todo en esta vida porque obviamente un tío no se dejarías magrear el escroto, todo apunta a que es extrapolable al hombre. Y si bien muchas investigaciones estaban directamente relacionadas con el comportamiento de los machos y el tamaño de sus testículos, este nuevo descubrimiento, publicado en The Telegraph, también se centra en la fidelidad de las hembras, aunque esto es otro tema que ya trataremos más adelante. El caso es que este estudio anunciaba que la infidelidad es directamente proporcional con el tamaño de los testículos. Vamos, que cuanto más grandes más probabilidades de que planten la cornamenta, en pocas palabras.

Pese a que en el mundo animal no se puede hablar de fidelidad, debido a que las hembras de cualquier especie no se comprometen con un macho, sí pueden ser más o menos promiscuas. Al igual que a los machos, que tampoco se atan a una hembra especialmente. El profesor Petter Bockman de la Universidad de Oslo (Noruega), tras un estudio exhaustivo de nuestros primos hermanos, descubrió principalmente que los primates con testículos más grandes eran más propensos a ser infieles. Algo gracioso si tenemos en cuenta que casi todos tienen un buen tamaño escrotal.

“Podemos determinar el grado de infidelidad de los primates de sexo masculino observando el tamaño de sus testículos. Cuanto más grandes los tienen, son más infieles a su pareja”, explica el científico.

Esto se debe a que un macho con testículos grandes tiene una mayor cantidad de espermatozoides y, por lo tanto, está motivado a difundir sus genes a través de múltiples hembras. En aquella época muchas especies de primates tenían hembras que buscaban aparearse con varios machos, por lo que la selección natural llevó a que los hombres de la especie tuvieran genitales más grandes para reservar más esperma y por ende tener más crías. Como ya hemos explicado en muchas ocasiones, el hombre y la mujer están determinados genéticamente –mucho tiempo antes de que Cristo perdiése el gorro, claro- por lo que esto sigue marcado en nuestro ADN.

Los espermatozoides también cuentan

Por otra parte, el estudio revela que el tamaño de los testículos del macho también determinan el grado de infidelidad de las hembras, quienes al ser más selectivas buscan a un varón que logre la misión de la procreación y a la vez a uno que tenga más probabilidades de ser fiel. Instinto femenino. Aunque este instinto se complica en el humano ya que, hasta donde nosotros sabemos, las mujeres aun no tienen rayos X en los ojos, por lo que seleccionar a “su macho” de esta forma es complicado. Sí que es cierto que, una vez vistos, la mujer puede ser más selectiva a causa de esto inconscientemente.

Así mismo, el gran tamaño de los testículos también puede provocar que los machos sean más propensos a desarrollar cáncer. “Los animales con vidas cortas suelen tener testículos enormes.”Por ejemplo, hay un tipo de saltamontes cuyos testículos ocupan la mitad de su masa corporal, y el erizo de mar es prácticamente un enorme testículo con un poco de cáscara a su alrededor”, apunta Bockman.

Los testículos de los hombres son generalmente una vez y media más grandes que los de los primates, lo que podría explicar nuestra propensión a la infidelidad.

Después de esto, tampoco queremos que cunda el pánico, así que chicas relajaos, que tan solo es un estudio. Ya sabéis que por mucho que haya un instinto marcado en nosotros, las hormonas se encargan, en la gran mayoría de los casos, de sofocar este tipo de instintos. Como curiosidad nos ha parecido muy interesante, pero ya sabéis que no todo es verdad verdadera, así que no os asustéis ni empecéis a medir el escroto de vuestra pareja porque eso puede ser que os delate.

Sed malos.

Leave a Comment

6 ÷ 3 =