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Orgasmos Femeninos: “la petite mort”

Orgasmos Femeninos: “la petite mort”

Descubre todo lo que necesitas saber de la “Petite Mort”

Ya sabéis que somos un poco escépticos en cuanto a la liberación de todo lo que tenga relación con el sexo. Ya os hemos dicho que, en pleno S.XXI, aún hay muchas cosas que nos chirrían. Una de ellas es, ciertamente que términos comunes como “La Petite Mort” sean cuestión -AÚN- de sonrojo. ¿Por qué? Pues la verdad es que no tenemos ni idea, porque tampoco es algo de lo que haya que avergonzarse realmente.

Aunque muchos habréis escuchado este término anteriormente, pocos sabréis el por qué y el cómo se da. Como ya sabéis, somos abiertos defensores de la necesidad de la masturbación en la vida diaria tanto de hombres como de mujeres. La realidad es que el sexo, sea en pareja o en solitario, es muy beneficioso para el cuerpo ya que te ayuda a producir hormonas positivas como adrenalina, endorfinas, serotonina, dopamina, etc… Así que, ya seas hombre o mujer no deje de leer ya que hoy te vamos a contar muchas cosas interesante.

petite mort

¿Qué es eso de “La Petite Mort”?

Lo primero que tenemos que saber es de dónde viene este nombre para el orgasmo femenino. La petite mort, es un término francés que se usa para referirse al periódo refractario que ocurre después del orgasmo sexual femenino. Vamos, lo que viene siendo una desconexión mental en toda regla durante y después del orgasmo. Se usa para describir, básicamente, la pérdida del estado de consciencia o el desvanecimiento post-orgásmico que tienen algunas mujeres. Es por lo tanto, el término que se usa para decir que las mujeres han hecho “Control+Alt+Supr” después de tener un orgasmo. Esto implica que hay una desconexión neuronal en unas milésimas de segundo, en la cual las mujeres no saben que ha ocurrido exactitud. ¿Es malo? No, pero digamos que el cerebro llega a una sobrecarga que no sabe cómo afrontar y “puf”, se desconecta.
Este fenómeno -para algunas incluso paranormal- se produce por una razón obvia: las zonas genitales femeninas tienen muchas más terminaciones nerviosas -8 mil para ser exactos- que un hombre. Por ello, cuando una mujer se ve sobrepasada de impulsos nerviosos durante el orgasmo, su cuerpo reacciona desconectándose. Como en cualquier situación límite, el cerebro busca concentrar todo su esfuerzo en órganos vitales. Este término, “la petite mort”, se usa para definir también el hecho de que la mujer llega al límite y por lo tanto tiene una muerte casi real. El hecho de que la mujer “sufra” una sensación límite hace que su cerebro prefiera perder la conciencia o desvanecerse justo en el momento en el que empieza el post-orgasmo.
Como en el caso de Mary Jane Sherfey, muchos científicos piensan que “la petite mort” tiene más que ver con algo fisiológico que mental. ¿Por qué mental? Pues porque según muchos psicólogos, este fenómeno se produce porque las mujeres tienen más tendencia a necesitar desconectar ciertas zonas cerebrales para disfrutar de verdad. Por lo tanto, lo único que hace, según ellos, el cerebro es apagarse para permitir que la persona disfrute máximamente. En este caso, se desconectarían los sectores de la inhibición, el miedo y los complejos y tabúes, que residen en el cerebro de la mujer.

En cambio, Sherfey, considera que esta sensación se da ya que en el cuerpo femenino existe una red erótica. Esta está conformada por el clítoris, los labios externos, el perineo, los labios internos, la región anal y el punto G. Vamos, que “la petite mort” es el combo de los combos, como el gordo de la lotería o el premio grande de un casino que te puede tocar de uvas a peras por no desilusionaros y decir que nunca. Sí, señoras y señores, lograr una “petite mort” es una “petite mort” en sí, ya que vamos a tener que usar muchas manos y ser muy, muy buenos. ¡¡¡ Que no!! Sherney, destaca que todos estos puntos, están recubiertos por una serie de tupidos grupos venosos y terminaciones que componen, al final, UN solo órgano interconectado. O sea, que solo hace falta que encontremos el interruptor, que lo apretemos de la forma adecuada y todo listo para que al cerebro de nuestra pareja le dé por hibernar.

Datos que tienes que saber sobre “La Petite Mort”

También cabe destacar que, en 2005, una investigación de la Universidad de Gronigen, en Holanda, investigó este fenómeno para conocerlo en más profundidad. 13 mujeres se expusieron a un examen cerebral mientras llegaban al orgasmo y en el se reveló que las mujeres bloquean ciertas partes cerebrales y, que por lo tanto, cuantas más se apaguen a la vez, más posibilidades tenemos de tener una “petite mort”.
Pero como siempre, traemos también malas noticias, porque como es lógico no es oro todo lo que reluce. Según un estudio realizado en 2009 en la Universidad de Berkeley, California, este tipo de desconexiones cerebrales, en exceso es hasta mortal. Esto se debe a que, como el cerebro sufre una desconexión para mantener al resto de órganos esenciales en marcha –véase corazón, pulmones y poco más- cuando el cerebro vuelve a conectar, hay un torrente sanguíneo, en muchos casos, masivo. Esto implica que a la larga y tras una exposición continuada a “petites morts” podemos encontrarnos con mujeres que tienen coágulos cerebrales e incluso inflamaciones craneales pues los tejidos no son capaces de absorber y/o retirar tanta cantidad de sangre de algunas zonas. Impresionante, ¿verdad?
Otra de las cosas que queremos puntualizar -no con intención de desanimaros- es que muy pocas mujeres son capaces de experimentarlo, al menos una vez en la vida. Esto es triste, ¿no? Aunque bueno… Dicen que ojos que no ven, corazón que no siente. ¿Pero a quién no le encantaría tener una sensación tan placentera que te obligue a desconectar de todo? ¡A todos!
De todas formas y tan solo como apunte informativo, os dejamos a continuación una definición que os dejará con la boca abierta, o al menos así nos ha dejado a nosotros.
“Me apreté fuerte de su espalda y sentí una explosión intensa que partía del clítoris hasta el estómago, y no dije nada, ni respiré hasta que vi la cara de susto de él, entonces le tuve que golpear el hombro y decir ‘está todo bien’. Después seguí sintiendo que algo latía dentro de mi pelvis, entendía que todo había sido diferente”; “No sé si fue la química descubierta en el momento o si me concentré más, pero en ese momento pensé que iba a morir del placer. Siempre he sabido que hay orgasmos clitorianos, otros más de vagina, pero éste había sido extenso y no terminó de inmediato, sino que siguió en una vibración que perduró un tiempo, aún después de haber terminado”

Ya sabéis, para conseguirlo… Sed malos.

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