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La primera vez que mantenemos relaciones marca la vida sexual adulta

Mi primera vez

¿Cuántas veces os habéis encontrado a vosotros mismos recordando cómo fue la primera vez que tuvisteis sexo? Seguro que a más de uno le sigue pasando a veces. Unas veces sea para reírse, otras para rememorar viejos tiempos, por añoranza o simplemente por recordarse en aquellos momentos en los que uno se sentía muy poco experto.

Muchas veces nuestra primera vez es un tema recurrente para disfrutar de nuestra infancia –o no tan infancia en algunos casos- pero es cierto que para muchas personas, la primera vez no es algo que les produzca buenos recuerdos. De forma obvia, podemos deducir que esto pasa porque la experiencia no fue tan grata como pensábamos que podría ser pero, ¿qué podría haberse esperado de personas totalmente inmaduras e inexpertas? La verdad es que muy poco, pero claro, este tipo de prácticas siempre quedará grabada a fuego en nuestra mente y corazones.

Y esto es un hecho, la primera relación sexual que se tiene siempre será el ADN, la esencia de cómo se van a desarrollar el resto de relaciones y cómo vas a afrontarte a tus futuras parejas sexuales. El hecho de que la primera vez no sea un exitazo marca mucho a las personas y las acaba definiendo sexualmente. Lo que siga estará condicionado, marcado a fuego por esa primera vez.

Con esto podemos dejar claro que si es negativa, los encuentros que sigan estarán notablemente resentidos por el recuerdo –a veces nefasto- de ese momento. O al menos así lo afirma un estudio que se realizó en la universidad de Otago, Nueva Zelanda. El departamento de psicología de la Facultad de Medicina de Dunedin hizo pública su investigación en The Journal of Sexual Medicine. Según esta investigación un estreno emocionalmente malo está ligado al desarrollo de importantes disfunciones sexuales tanto en hombres como en mujeres.

¿Qué conclusiones se pueden extraer de la investigación?

Según los científicos, el tipo de relaciones sexuales que mantengamos después no tiene nada que ver con la edad –temprana o tardía- con la que mantengamos nuestra primera experiencia, sino que tendrá más que ver con nuestra interacción con la persona con la que mantuvimos sexo.

Los factores actitudinales de ambas partes, el contexto, las expectativas y la elección libre del momento en el que se quiso mantener sexo son esenciales a la hora de garantizar una sexualidad plena, sana y, sobre todo, adulta. De lo contrario los miedos, las ansiedades e inseguridades que surjan a raíz de esta primera vez nos marcará para la posteridad.

 Mi primera vez

Los investigadores apuntan que “el grado de frustración que produzca puede predisponer a sentir inseguridad en las siguientes relaciones en cuanto al desempeño sexual”. En este caso, en los hombres esto puede ser peor que en las mujeres, aunque tan solo desde una perspectiva física y en las mujeres mucho más emocional.

¿Cómo afecta a los hombres?

En el caso de los hombres, según aseguran los expertos, la primera vez marcará la virirlidad de los mismos por lo que el hecho de no haber sido capaz de satisfacer las necesidades sexuales de la mujer puede suponer un trauma mucho más allá de lo emocional.

En los hombres, una primera mala experiencia se traduce, con el paso del tiempo en disfunciones eréctiles o eyaculaciones precoces. Además de esto, si un hombre siente que no ha estado realmente a la altura esto puede impactar en su autoestima y seguridad, llevándolo a comportamientos poco emocionales y empáticos.

¿Cómo afecta a las mujeres?

Por su parte, las mujeres experimentan un trastorno mucho más emocional que los hombres debido a las hormonas que prudecen tras las relaciones sexuales. En el caso de las mujeres, esto se traduce en una cierta incapacidad de mantener relaciones duraderas debido al miedo del fracaso.

Este tipo de relaciones sexuales afecta obviamente a la sexualidad de las mismas de uan forma física, llevándolas –aunque en una porcentaje mucho menor que en el caso de los hombres- a sufrir vaginosmo o anorgasmia. Aunque según los realizadores del estudio esto se debe a una incompatibilidad y superación de los miedos causados aquella primera vez. Temen el momento del rechazo y esto es lo que las lleva a sufrir este tipo de trastornos.

Tras esto solo nos queda deciros que lo más importante en esta vida no es solo cómo ver nuestras relaciones sexuales a través de nuestra pareja, sino sentirla como algo vivo y activo dentro de nosotros. ¡Disfrutad del sexo, de vosotros y de vuestro placer! Después de esto… Lo demás será coses y cantar.

Sed malos.

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