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Penes: El tamaño sí importa

Penes: El tamaño sí importa

Ya hemos hablado del tamaño y de los gustos femeninos en referencia a éste. Pero lo que no hemos hablado –o al menos en profundidad- es qué pasa cuando un pene es muy grande.

Todos los hombres tienen idealizado el de Nacho Vidal, un semental con un buen tamaño y, por lo consiguiente, muchas más probabilidades de triunfar. El sueño de cualquier hombre es que la mujer que acabe con él acabe comentando con sus amigas no la calidad sino la cantidad de pene que había por ahí. Sí, esto es así.

El caso es que esto no es del todo así. Como seres humanos siempre queremos lo que no tenemos, y eso también vale para el tamaño del pene –y de los pechos chicas, de los pechos también-. Pero los que la tenga especialmente grande, sabrán que esto no es casi nunca símbolo de triunfar.

En general las mujeres -sobre todo las mujeres que son mayormente clitorianas- las prefieren relativamente pequeñas. No hablamos de un tamaño Japón, claro, pero la media española –de 16 cm- no está para nada mal. El problema de tenerla muy grande es que a la mayoría de las mujeres les duele. No porque no les de placer, sino porque es complicado no acabar con “magulladuras”. No es que tengáis pinchos en el pene ni nada, claro, pero vamos a muchas mujeres los penes grandes les causan más dolor que otra cosa. Y la realidad de estos hombres, es que en los “aquí te pillo, aquí te mato” acaban jodiéndose. ¿Por qué? Porque aunque sí hay mujeres que se entusiasman cuando ven una de gran tamaño, la mayoría suele pensar instintivamente en la canción de La Cosa Más Dulce: “No, no puede caber aquí”

Para todos los hombres que tengáis que hacer frente a este pequeño problema –ya sea con parejas esporádicas o una permanente- os dejamos aquí unos cuantos consejos para evitar que el polvo se quede en nada.

Los penes grandes molan, ¿pero mucho?

Los penes grandes molan, ¿pero mucho?

Juego, juego y más juego.

Lo hemos dicho millones de veces y no nos cansaremos de decirlo: El juego previo es ESENCIAL. Sí, la mujer no solo disfruta y se excita recibiendo placer, también disfruta y se excita dándolo. Es obvio, a vosotros también os pasa. Más allá de insinuaros que la excitéis bien y con muchas ganas, os aconsejamos que la instéis a jugar con vuestro pene. No por nada, sino para que sienta y conozca su tamaño bien. Si lleváis tiempo juntos esto no es excesivamente necesario, pero sino… Es lo más recomendable. Cuanto más juegue ella con el pene, menor será la ansiedad durante la penetración.

Dilatación vaginal ante todo

En relación al punto anterior, viene este. Es muy obvio, lo sabemos. Está claro que si una vagina no está lubricada y dilatada… ¡Adiós muy buenas! Por eso es esencial que trabajéis esto imperativamente, no por nada, sino porque una buena excitación y dilatación pueden conseguir que la vagina se dilate hasta un 200% de su tamaño normal.

Lo mejor para hacer que ella se relaje, es que le des las caricias que más le gustan. Si no las sabes, ves probando. En sexo no hay nada escrito, sólo hay que saber leer a la otra persona. Es esencial este punto, ya que esto además de excitarla la relajará.

Penetra poco a poco.

La idea esencial de todo hombre con un buen tamaño es hacerlo poco a poco. Si pensáis que vosotros también podéis empotrar a la primera de cambio… Os vamos a decepcionar. Lo mejor es que vayáis poco a poco para no hacerle daño. Pentradla poco a poco, alternando ritmos y niveles de penetración. Ahí reside la clave del éxito o el fracaso de vuestra noche de pasión.

Si vais alternando el “mete-saca” y los círculos, conseguiréis que la vagina vaya dilatándose con mayor rapidez. Eso sí, evitad el “hasta el fondo” al menos hasta que ella os lo diga.

Habla con ella.

Es importantísimo que le preguntéis para saber si vais por buen camino o no. Parece una tontería, pero saber cómo va tu pareja puede ser mejor que no saberlo. Básicamente porque si no lo sabemos podemos hacer algún movimiento demasiado brusco y liarla parda y acabar –de forma casi trágica- con el momento. Así que no te cortes. Si quieres hacer A o B, hazlo pero siempre preguntándole primero no vaya a ser que la acabes amargando.

Es muy importante que ambos hayáis sintonizado, es decir, que os medio complementéis. Si vais con la idea de no haceros ni caso… Estáis perdidos porque ninguno de los dos disfrutará realmente. Cuidado con eso, pero sobre todo… ¡No empujéis hasta el fondo si ella no está preparada! Por lo demás…

Sed malos.

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