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BDSM y sus riesgos

BDSM y sus riesgos

Todo lo que tienes que saber y necesitas saber sobre el BDSM y sus riesgos

Si hay algo que nos encanta es que el sexo deje de ser un tabú y se hable y se vea como algo natural que pasa y que seguirá pasando entre las personas hasta el fin de los tiempos. Algo que ha venido sucediendo desde que el best seller de E.L. James, 50 Sombras de grey pegase el petardazo a nivel mundial y sacase a la luz una serie de prácticas sexuales poco convencionales y bien vistas hasta hace muy poco.

Riesgos del BDSM

El BDSM se ha convertido en la nueva moda sexual y sus practicantes aumentaron conforme pasaban los días y se acercaba el gran estreno de la 1º parte de la trilogía Grey y, por supuesto, ahora que van a sacar 50 Sombras Más Oscuras, ¡¡ni os lo contamos!! En cierta medida es algo que nos encanta ver y leer pero no deja de sorprendernos que hayan personas que pretendan introducirse en este mundo sin pasar una fase de iniciación. Si hay algo que nosotros recomendamos siempre es que a la hora de probar cosas nuevas se tenga muy claro qué es lo que se quiere hacer y qué se quiere conseguir. El BDSM es una practica sexual que lleva mucho tiempo existiendo pero que solo muy pocos dominan.

En el juego de la dominación y la sumisión hay que tener una gran control, ya no solo de nuestro propio cuerpo, sino del de la otra persona. Es cierto que ser amo o ama de golpe y porrazo, utilizando diversos juguetes y artículos pensados para este tipo de prácticas no es lo más recomendable. Según el Dr. Daniel J. Siegel, los casos de estrangulación, dislocaciones y roturas de huesos han aumentado casi en un 35% desde hace dos años –coincidiendo con el boom del ya citado best seller-. Y no es de extrañar que estas cosas pasen ya que hay mucho desconocimiento en este tipo de sector.

¿Qué es el BDSM?

Riesgos del BDSM

Esta modalidad de juego debe su nombre a cuatro palabras: Bondage –vendaje-, Dominación, Sado y Masoquismo. Cuando practicamos este tipo de sexo debemos conocer muy bien todas sus implicaciones y lo que en ellas se realiza.

Bondage: El bondage es la denominación del juego de las ataduras, para explicároslo en sencillo. La idea es atar a tu pareja, de la forma en la que los DOS estéis dispuestos a jugar. El bondage pasa de simples ataduras a la suspensión del sumiso.

Dominación/Sumisión: Es la parte en la que uno acepta el rol dominante y el otro el rol sumiso. Esta parte del BDSM es más bien un ritual, un vínculo que se crea en la pareja, haciendo que el dominante –más conocido como Amo/Ama- tenga pleno control y poder sobre el sumiso. En general, para este tipo de prácticas se suelen usar los collares y el Anillo de O.

Sado y Masoquismo: Aquí es donde entra en juego realmente la parte que a todos suele llamar más la atención ya que es el momento en el que entra en juego la relación placer-dolor. Es parte del juego del BDSM pero también es una de las partes más peligrosas. Esta práctica va de simples azotes o palabras al uso de juguetes como látigos de púas o descargas eléctricas. El término Sado se utiliza más para la parte activa de la relación, mientras que el masoquismo a aquella parte que recibe el castigo disfrutando del dolor.

¿Qué riesgos tiene el BDSM?

bdsm 3

Para las personas experimentadas y que conocen realmente este tipo de prácticas y que ya han pasado las distintas etapas del proceso, es algo totalmente rutinario y que tienen bajo control. Sin embargo cada día son más los principiantes que, viendo todo lo que se cuenta del BDSM, tienden a poner en práctica algunas técnicas totalmente desaconsejables.

Según la UPAP –Unidad de Prevención, Asistencia y Protección de la Policía- los casos en los que se ha alertado de posibles maltratos en centros sanitarios han aumentado en los últimos años. El Dr. Guillermo Gil, afirma que han aumentado los casos de huesos dislocados, asfixias y huesos rotos en los centros de salud de España, algo que pone a muchos médicos alerta ya que deben lidiar con explicaciones acerca de lo que es el BDSM y los riesgos que puede tener practicarlo si no se tienen conocimientos en la materia. Parece que no, pero cada vez más centros médicos, sobre todo los Centros de Salud y las Urgencias de los Hospitales, parecen prepararse para este fenómeno y suelen informar a los pacientes sobre cómo practicar este tipo de juego sexual.

Lesiones musculares y dislocaciones

En el BDSM es muy común encontrarse con personas que han sufrido algún que otro problema mientras practicaban sexo. Es muy normal teniendo en cuenta que en este tipo de relaciones uno de los dos está atado y sometido al otro. Si el sumiso reivindica el lugar del dominante… ¡Ése es el momento en el que todo pasa! He ahí donde hay que tener cuidado con las ataduras, sobre todo si no sabemos hacerlas correctamente, ya que cualquier movimiento del sumiso puede acabar convirtiéndose en una visita a urgencias. Id con cuidado con esto ya que este tipo de lesiones pueden llevar consigue desde un simple cosquilleo o adormecimiento a la pérdida de la función motora permanente si el nervio se pinza.

Asfixia

Debido a que el BDSM incluye entre sus complementos collares de dominación, es bastante común encontrarse con problemas de asfixia o moretones alrededor del cuello. Es muy importante que todos aquellos que os iniciáis en esta práctica tengáis en cuenta y consideración dejar de lado los collares de dominación de hierro. Si no practicáis de forma habitual BDSM es mejor que os limitéis a las ataduras de fieltro con velcro ya que son las más fáciles de retirar en un momento de apuro. Es muy común escucharos preguntarnos por este tipo de cadenas, pero hemos de advertiros que cada vez se prohíbe y limita más su uso y venta.

Heridas en la piel y huesos rotos

Este es el tercer problema que más en guardia tiene a los médicos ya que es uno de los síntomas más llamativos y más dolorosos. Las heridas en la piel son bastante comunes, sobre todo si usamos látigos y no controlamos la presión. Los huesos rotos también se dan en muchas ocasiones por la flagelación con látigos duros y por las ataduras mal hechas. Andaros con ojo porque un hueso roto es peor que cualquier cosa que se os ocurra.

¿Cómo evitar todo esto?

Riesgos del BDSM

Para evitar todo esto no deberéis hacer grandes esfuerzos. Nosotros os recomendamos lo siguiente:

Evita practicarlo con alguien que acabas de conocer: No decimos que el sexo “duro” con un desconocido no mole, pero este tipo de prácticas es mejor hacerlas con una persona conocida, que entienda tus gustos y necesidades y al que la que le puedas hablar claro y sin problemas.

Planifícalo: Ya sabemos que el sexo planificado no le gusta a nadie, pero en este tipo de cosas es mejor hablar y acordar hasta qué punto estamos dispuestos a llegar.

Consensuad: Esto es la base de cualquier relación en BDSM. El amo o ama deben apalabrar con el sumiso todo lo que se va a realizar durante la sesión para que no haya malos entendidos y el sumiso acabe perjudicado.

Contrólate: Da igual si eres el sumiso o el dominante, ambos debéis tener claro que podéis disfrutar pero sin abstraeros demasiado, sobre todo el dominante. En este tipo de prácticas el sumiso suele desconectar con frecuencia ya que el nivel de dolor y placer es elevado y mezclado hace que el cerebro se bloquee. Además, el sumiso debe aprender a controlar sus miedos y no acabar provocándose él mismo una crisis de ansiedad por un mal control de la respiración.

Palabra clave: es fundamental en cualquier sesión de BDSM. La palabra clave o de seguridad es necesaria ya que es la que os ayudará en momentos de verdadera urgencia. Según la filosofía de los más entendidos, esta palabra no debe usarse a no ser que sea estrictamente necesario. Debe ser una palabra más allá de un sonido onomatopéyico, o el típico “para”.

Consulta a un profesional: Si no sabéis qué utilizar consultadlo a la persona que os atienda en el sexshop e intentad que os ayuden y recomienden para no malgastar el dinero en algo que no vais a poder utilizar más adelante. Además de esto, es recomendable que visitéis a un amo o ama para que os explique cómo practicar BDSM.

Ya sabéis… Sed malos pero siempre con mucho cuidado.

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