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Cómo afecta el tratamiento contra el cáncer al sexo

Esta semana se celebra el Día Mundial contra el cáncer de mama y, siéndoos sinceros, es algo que a nosotros nos preocupa. Son muchas las mujeres que vienen a Besátame para encontrar ése algo que las haga sentir más mujeres y más femeninas de nuevo. Nuestro trabajo, además de vender y asesorar sobre juguetería erótica, es ayudaros a que os sintáis todos un poquito mejor. Trabajo que no es justamente nada fácil.

Muchas mujeres, que están al principio de su tratamiento contra el cáncer, acuden a nosotros ya que su médico les ha recomendado un juguete sexual –normalmente suelen ser balas vibradoras- para mantener activo el deseo sexual y la lubricación vaginal. Sabemos que esto, a muchas, les causa un estrés y una ansiedad añadidos y que, esto como resultado, hace que el tratamiento contra el cáncer se complique mucho más.

A pesar de que las mujeres suelen llegar con optimismo al tratamiento contra el cáncer, lo cierto es que tras un período medio de quimioterapia, lo más normal es que se empiecen a entristecer. Si hay algo con lo que es muy agresivo el tratamiento contra el cáncer es con en sexo. Esto se debe, en parte, al descenso de hormonas que sufre el cuerpo, al cansancio y, sobre todo, al malestar.

Por eso, es muy importante que, a nivel general, se conozca cómo afecta el tratamiento contra el cáncer al sexo.

tratamiento contra el cancer 

Lo síntomas más comunes del tratamiento contra el cáncer y el sexo

Dolor

El dolor durante la penetración es uno de los síntomas más evidentes que sufren las mujeres que se somenten a un tratamiento contra el cáncer. En este aspecto, esto afecta al sexo ya que, en la vagina, se efectúan cambios en los tejidos e, incluso, en el tamaño de la vagina debido al tratamiento que afecta –gravemente- a las hormonas femeninas –estrógenos, en esencia-. Este dolor, puede acabar causando un principio de vaginismo en la mujer y, por supuesto, esto deriva en un problema más grave aún a pesar de haber acabado el tratamiento. El vaginismo es un trastorno sexual que hace que la vagina se cierre de forma involuntaria, causando dolor y desgarros vaginales. Por supuesto, en este caso es muy importante trabajar la lubricación femenina y hacer que la mujer esté lo más relajada posible. Recordad que por haber sentido dolor una vez, no quiere decir que siempre lo vayáis a sentir.

Menopausia prematura

Muchas mujeres que se someten al tratamiento contra el cáncer sufren de menopausia prematura. Estos cambios, a causa de la medicación, son mucho más abruptos y radicales que en la menopausia natural. El tratamiento contra el cáncer afecta al nivel de producción de hormonas –estrógenos y progesterona-, haciendo que los ovarios sean disfuncionales y que esto produzca los síntomas más habituales de la menopausia: sofocos, dolor vaginal, mala lubricación, etc. Otro de los síntomas que sufren las mujeres que se someten a estos tratamientos, es el descenso de deseo sexual, por lo que esto puede provocar mayor sequedad y, como ya hemos dicho antes, dolor durante las relaciones sexuales.

Falta de deseo sexual

Como ya hemos dicho, las mujeres que se están sometiendo a algún tratamiento contra el cáncer suelen experimentar un descenso del deseo sexual durante lo que dura el período de tratamiento. Al principio, este descenso del deseo sexual, suele vincularse más al acto de supervivencia: cuanto más riesgo corra nuestra vida, menos prioritario será el sexo. Esto, por supuesto, es algo lógico, lo que pasa es que este descenso suele alargarse en el tiempo porque, cuando se empieza con el tratamiento, las mujeres afectadas, suelen enfrentarse –además de a la preocupación por sobrevivir- a una posible depresión, náuseas, dolor y cansancio. Por supuesto, el cambio hormonal que sufre el cuerpo frente a estos tratamiento es la otra cara de la moneda. La bajada de progesterona hace que la mujer tenga menos excitación y los estrógenos hacen que se sienta menos mujer, por lo que, las mujeres, suelen tener menos ganas que de normal ya que sufren un descenso muy brusco en sus niveles hormonales. La menopausia prematura es, por lo tanto, la causa de este deseo sexual.

Orgasmos fallidos

En cuanto al orgasmo, hay que decir que las mujeres que se someten a tratamientos hormonales son menos propensas a tenerlos. Por supuesto, esto tiene que ver con todos los síntomas anteriores pero, además, se debe a que estos tratamientos suelen alterar la circulación de la sangre, por lo que la vagina está menos irrigada. Esto, por supuesto, hace que los capilares vaginales sean mucho menos sensible y que la mujer no pueda alcanzar el orgasmo con facilidad, al menos durante el coito. Por otra parte, hay que tener en cuenta que la mala lubricación y el dolor son dos problemas a los que hay que hacer frente previamente pues sin una buena lubricación, la mujer puede sufrir desgarros, lo que puede hacer que su tratamiento se vea alterado debido a la bajada de defensas.

Estos síntomas, por supuesto, pueden solucionarse –la mayoría- con un tratamiento de hormonación, el cual debería consultarse previamente con el oncólogo al cargo del caso. recuerda que el sexo no solo es el coito en sí, sino que hay muchas otras opciones que te pueden ayudar a disfrutar de tus relaciones íntimas con tu pareja aunque te estés sometiendo a un tratamiento contar el cáncer.

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